SAÚL, EJEMPLO DE RESILIENCIA
ARTÍCULO DEL 3 DE FEBRERO DE 2026
La RAE define resiliencia como la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos. Esta palabra describe a la perfección la situación del joven salmantino Saúl Zamarreño, por su capacidad de adaptarse a las complicadas circunstancias que la vida le ha impuesto en su camino.
Nacido en el Hospital Universitario de Salamanca, Saúl no tuvo una infancia complicada. Su padre, Rafa, lo define como “un chico normal, que no destacaba ni por lo bueno ni por lo malo en su educación, y que nunca se metió en ningún problema”. A los seis años decidió apuntarse a su deporte favorito, el fútbol, donde comenzó a destacar como delantero en el CD Muníbar Pizarrales. Sin embargo, a los catorce años, en una acción sin aparente peligro, se rompió el menisco de la rodilla izquierda.
La lesión supuso, según cuenta su madre Esperanza, “un enorme golpe para él”, ya que consideraba el fútbol como su principal hobby y su vía de escape cuando los problemas afloraban. A pesar de que físicamente la recuperación fue dura y dolorosa, sentimentalmente no todo fue negativo. Saúl conoció a Belén, una chica agradable pero con ciertos conflictos propios de la edad. Ella le hizo sentir las conocidas “mariposas en el estómago”. Hablaron durante semanas y, finalmente, se decidió a pedirle salir. “Fue un momento tenso pero a la vez relajante”, cuenta Saúl, quien describe aquella experiencia como la luz que lo ayudó a salir de la oscuridad de su lesión.
Ya recuperado, y años más tarde, tras realizar la PAU, consiguió entrar en la carrera de sus sueños: Periodismo. En lo futbolístico, además, ganó el Botón Charro, premio que se otorga a los mejores deportistas del deporte base de la provincia. Esto consolidó aún más la idea que ya tenía en mente: levantarse y seguir adelante ante cualquier tropiezo.
Sin embargo, otro golpe le esperaba. Belén, su novia desde hacía tres años, decidió poner fin a la relación alegando “problemas personales”.
Tras haber superado su grave lesión y haber sido reconocido como el mejor jugador de fútbol base de Salamanca, Saúl tuvo que enfrentarse a un nuevo desafío: una ruptura sentimental que asimiló como pudo para continuar con su vida. Los primeros días fueron muy duros, pero, apoyándose en sus amigos, logró sobreponerse una vez más.
A día de hoy, sus compañeros de universidad lo definen como un chico agradable, simpático y que cae bien a todo el mundo. No teme a nada ni a nadie que se le ponga por delante, ya que sus vivencias personales lo han convertido en un ejemplo de absoluta resiliencia. Ahora debe afrontar la carrera de Periodismo, con los agobios de los exámenes y el reto de conocer gente nueva, adaptándose a todo lo que venga.
Quien lo critica es porque solo conoce su nombre, y no su historia, que debería servir como reflejo para todos aquellos que, sin importar lo que estén pasando, no se rindan, recuerden que todo tiene solución y que ningún problema es para siempre.